by Onassis Parungao

Ha habido tantos elogios maravillosos escritos por amigos y familiares sobre el fallecimiento de mi Sifu Lam Kwong Wing. Al igual que otros, el tuvo una gran influencia en mi vida. Esto es algo sobre el hombre que conocí ..

Su fallecimiento fue demasiado pronto y él era demasiado joven. Sifu Lam era realmente un erudito de las artes marciales. El no se limitó a sentarse en su habilidad, siempre se esforzó por mejorar y aprender más. Siempre me dijo que nunca dejara de aprender, me impulsó a seguir mejorando y a liderar siempre con el ejemplo.

Lo describiría como humilde, generoso, centrado e inspirador.
Cuando recibía lecciones de él, siempre me hacia sentir que eran importantes ... y eso , al menos para mi, así lo eran.
Trabajar en Wing Lam Enterprises todos los días y enseñar era un asunto de tiempo completo. Entonces mis pensamientos y sentimientos hacia él provienen de dos direcciones distintas:

1) Sifu Wing Lam mi jefe: el hombre que vi todos los días en el trabajo.
Cuando llegaba a la escuela por la mañana, él estaba apoyado sobre su cabeza en el concreto (piso de cemento), con los pies contra la pared y los brazos colgados hacia los lados (entrenamiento de camisa de hierro). Yo decía "buenos días, Sifu" y a veces me daba una sonrisa rápida. Luego tomaría un té y se introducía en la lectura profunda de algún libro de artes marciales. Mas tarde él se pondría a practicar tai chi. Luego comería un poco y haría alguna cosa. Si el trabajo o los negocios no se interponían en su camino entonces se mejoraría a sí mismo de alguna manera. ¡Oye, lo creas o no, era humano! A veces venía feliz y fresco, y en otras ocasiones como si hubiese tenido un fin de semana difícil.
Lo vi como un hombre de familia con esposa e hijas también. Y que esto no se malinterprete como algo malo que digo. Cuando ves a tu superheroe como persona en algunos de sus momentos más íntimos de la vida real, obtienes una ventana a lo que realmente son. De esas lecciones diarias (muy humanas) aprendí que él era un hombre a seguir, y de a poco crecería mi feroz fidelidad hacia él. Digo esto porque algunas personas no saben que me arriesgué a mudarme para poder estar cerca de él. Podrán deducir entonces cuánto lo admiré.

2) Lam Sifu el maestro: El hombre que me inspiró a seguir este camino.
Él lideró con el ejemplo y sus lecciones siempre me impulsaron hacia adelante. Como profesor, él tenía una forma de explicar las cosas que luego entendí que eran más profundas de lo que originalmente podía comprender en ese momento. Las pequeñas correcciones podían tener un gran impacto en el aprendizaje de una persona. Pero a la vez hizo hincapié en que tendría que trabajar duro en ello y también ser inteligente.
A menudo decía: "Eso es lo básico" y me hacía reír porque podíamos tratar un tema que en mi mente estaba avanzado, pero para él... “era solo lo básico". Echo de menos esos momentos divertidos con mis hermanos.
Le conté a mucha gente la historia de cómo me dio consejos sobre el kung fu que eventualmente serían mi epifanía. Estas cosas fueron un gran punto de giro para mí.
Sí, aprendimos el arte y cómo aplicarlo, pero también aprendimos cultura e incluso algunas otras lecciones tal como el masaje curativo (tui na). Antes de llegar a Lam Kwoon fui un boxeador (luchador con fuego en mi corazón) y Sifu me convirtió en un artista marcial. Mientras escribo esto, estoy abrumado por el dolor de no poder decirle personalmente cuánto significa eso para mí.
Lo escuché decir muchas veces, “si te veo en 10 años y tu kung fu se ve igual sin ninguna mejora ... entonces eso no es bueno”. Ahora es el décimo aniversario de nuestro Baishi (mi discipulado). Mi esposa Vanessa y yo habíamos planeado hacer algo especial como llevarlo a vivir con nosotros. Entonces podría mostrarle lo duro que he estado trabajando. Yo quería llevarlo a pescar. Quería mostrarle realmente el progreso de mi dedicación.
Pensé que tenía más tiempo ...

Brother "o"

si te veo en 10 años y tu kung fu se ve igual sin ninguna mejora ... entonces eso no es bueno